3 realidades de las Smart Cities

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El internet de las cosas ha convertido nuestras ciudades en plataformas donde mediante la conexión y la recogida de datos podemos optimizar procesos de todo tipo.

En nuestro alrededor ya existen multitud de redes que nos conectan con nuestros dispositivos y realizan la misma función entre ellos. En casa ya podemos gestionar de manera conectada bombillas, electrodomésticos o temperatura. Nuestro entorno se vuelve transparente y podemos tomar mejores decisiones en la gestión de nuestros recursos. La información nos permite ser más eficaces.

Esta ventaja, a mayor escala, se aplica también en ciudades, en las llamadas Smart Cities. Ciudades de modernas infraestructuras, que son eficientes en términos de energía, transporte, comunicación… y están enfocadas en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos siempre respetando los aspectos ambientales del entorno.

Optimización de itinerarios de tráfico

Una aplicación real del Internet de las Cosas es la implementación de dispositivos y redes que miden el tráfico en tiempo real sobre diferentes vías de la ciudad y optimizan los itinerarios de los conductores para así evitar atascos y aglomeraciones. De manera automatizada, sin la interacción del ser humano, estas redes informarán a usuario de la mejor opción según las condiciones de tráfico en ese momento. Además estos dispositivos aportarán una información que facilitará la toma de decisiones eficientes en el trazado y ampliación de vías de circulación.

Ya existen en muchas ciudades aparcamientos con sensores en cada plaza que permiten detectar en cada momento las plazas libres. Y en Barcelona ya se está experimentando con sensores ubicados en los contenedores de basura para evitar traslados de camiones innecesarios.

Tecnología que puede salvarte la vida

También se han desarrollado ya tecnologías predictivas y de alerta que pueden lograr evitar daños, por ejemplo en caso de inundación.

Integrar la información meteorológica con los datos recogidos por sensores en un río o los colectores de saneamiento se pueden establecer alertas e incluso calcular donde se dará la acumulación de agua.

La aplicación de estas tecnologías dotarían de tiempo a los ciudadanos y a la ejecución de los protocolos de rescate, evitando daños materiales y personales.

Ventajas también en la agricultura

La aplicación del Internet de las Cosas es básicamente recabar datos. Estas redes que recogen datos de forma continua y repetida también tienen su aplicación práctica en la agricultura y el medio ambiente.

La información en tiempo real sobre la humedad, la temperatura o las variaciones climáticas permiten aplicar mejoras que tienen efectos positivos en la calidad de los productos, en los procesos que se llevan a cabo y en los recursos que se consumen durante el proceso. La gestión de cultivos con base tecnológica se conoce también como agricultura inteligente.

Desde la medida de alertas sobre peligros como inundaciones o incendios para mejorar la respuesta de los servicios de socorro, la medida de los niveles de polución para poder alertar a la población y aplicar políticas públicas, o la geolocalización de los vehículos de transporte colectivo… Los cambios llegan a todas las facetas de nuestra vida, aportando beneficios evidentes no sólo al usuario sino también a empresas que encuentran una oportunidad única en este mercado. Es por eso que eventos como el IOT Solutions World Congress que se celebrará el próximo mes de octubre en Barcelona, crece en número de asistentes cada año equiparándose al Mobile World Congress.

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